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Álamos es un proyecto inmobiliario con rentabilidad extraordinaria en Vaca Muerta
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Álamos es un proyecto inmobiliario con rentabilidad extraordinaria en Vaca Muerta

Con el sello de Grupo Edisur, el proyecto se posiciona como una alternativa en Añelo, con gestión integral y alta ocupación desde sus primeras etapas.

El proyecto se desarrolla sobre un predio de 2 hectáreas, con más de 11.000 metros cuadrados en construcción.

En un contexto donde la demanda habitacional supera ampliamente a la oferta en las zonas vinculadas a la industria energética, surgen propuestas diseñadas específicamente para responder a esa necesidad. En Añelo, el principal nodo operativo de Vaca Muerta, esa oportunidad toma forma a través de Álamos, un desarrollo residencial pensado para generar renta con una operatoria simplificada.

“El crecimiento de Vaca Muerta ya es un hecho y tiene una proyección muy fuerte hacia adelante; en los próximos años se espera duplicar la producción, lo que va a seguir impulsando la demanda de alojamiento”, explica Luis Branda, gerente comercial de Edisur.

Un producto diseñado para una demanda concreta

Álamos nace a partir de una necesidad específica: la falta de unidades habitacionales en Añelo. Actualmente, la localidad requiere entre 30.000 y 35.000 camas, pero cuenta con capacidad para apenas una tercera parte de esa cifra.

“Hay una anomalía inmobiliaria muy clara: la oferta está muy por debajo de la demanda; eso genera una oportunidad de inversión muy interesante”, señala Branda.

El proyecto, impulsado por la desarrollista ZLT y construido por Cititek, la unidad de negocios de Grupo Edisur dedicada a la construcción off site, fue concebido para dar respuesta directa a esta situación, con unidades pensadas para ser alquiladas a empresas petroleras.

Construcción eficiente y adaptada al contexto

Uno de los desafíos de construir en Añelo es el costo de la mano de obra, fuertemente demandada por la industria energética. Frente a esto, Álamos incorpora un sistema constructivo industrializado.

“La solución fue producir las unidades en Córdoba y trasladarlas a destino. Es un sistema modular que permite mayor eficiencia, calidad y rapidez en los tiempos de obra”, detalla Branda.

A través de esta metodología, es posible ejecutar la mayor parte del proceso en planta, reduciendo tiempos y optimizando recursos, lo que resulta clave en un contexto de alta demanda.

Un proyecto en funcionamiento

Álamos ya cuenta con dos etapas finalizadas que suman 110 unidades en operación, actualmente ocupadas por trabajadores del sector petrolero. A esto se suma una tercera etapa en desarrollo, con entrega prevista para 2026.

Las viviendas, de uno y dos dormitorios, se entregan completamente equipadas y listas para su uso. El formato responde a un modelo cercano al servicio hotelero, donde cada detalle está pensado para cubrir las necesidades de quienes residen allí.

Además, el complejo incorpora infraestructura completa y amenities que elevan la experiencia, como espacios deportivos y recreativos, cada vez más valorados por las empresas que contratan este tipo de servicios.

Un modelo de inversión sin gestión

Uno de los principales diferenciales de Álamos es su esquema de administración. A través de un fideicomiso, se gestiona de manera integral la operación del complejo.
“El inversor no tiene que intervenir; el sistema se encarga de alquilar las unidades, mantenerlas y administrar todo el funcionamiento, lo que permite recibir una renta sin tener que ocuparse de la gestión”, explica Branda.

Este modelo incluye la provisión de servicios, mantenimiento, seguridad y la relación con las empresas que alquilan las unidades, lo que simplifica completamente la experiencia del inversor.

Rentabilidad y proyección a futuro

En términos de rentabilidad, el proyecto ofrece renta anual de dos dígitos, con ingresos mensuales que superan ampliamente los valores de alquiler tradicionales.

“El perfil del inversor es alguien que busca diversificar su cartera y aprovechar una oportunidad vinculada a una actividad en crecimiento, y Añelo hoy representa eso”, concluye Branda.

Con una demanda sostenida, un producto adaptado al mercado y una operatoria simplificada, Álamos se posiciona como una alternativa concreta dentro del panorama de inversiones inmobiliarias en la Argentina.

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