Materiales locales y diseño sustentable, el nuevo estándar estético de la arquitectura
La eficiencia, el confort y una mayor integración con el entorno redefinen la manera de proyectar viviendas. Flats del Parque y Torre Verante incorporan soluciones que reducen el impacto ambiental y mejoran el desempeño de los edificios.

Durante mucho tiempo, hablar de construcción sustentable remitía casi exclusivamente a paneles solares, ahorro de agua o tecnologías incorporadas a un edificio una vez terminado. Hoy, la mirada comienza mucho antes: desde el momento en que se proyecta, se eligen los materiales y se define cómo se relacionará la construcción con su entorno.
La arquitectura contemporánea avanza hacia edificios capaces de combinar eficiencia, durabilidad, confort y diseño. En ese proceso, los materiales y sistemas constructivos adquieren un papel central, no solamente por su desempeño técnico, sino también porque comienzan a definir una nueva estética.
Superficies más reales, materiales durables, grandes aberturas que aprovechan la iluminación natural y una relación más directa con el paisaje son algunos de los recursos que aparecen con mayor frecuencia en proyectos residenciales pensados desde criterios sustentables.
En Córdoba, esta evolución ya puede verse en desarrollos que incorporan estos criterios desde su concepción. Flats del Parque, en Manantiales II, y Torre Verante, en Nueva Córdoba, son dos proyectos de Edisur que, desde contextos urbanos diferentes, integran soluciones orientadas a mejorar la eficiencia, el confort y el vínculo con el entorno.
Construir mejor antes que consumir menos
La eficiencia de una vivienda comienza en su envolvente. Muros, cubiertas, ventanas y aberturas determinan cuánto intercambio térmico existe entre el interior y el exterior y, en consecuencia, cuánto esfuerzo será necesario para calefaccionar o refrigerar los ambientes.
Una buena aislación puede ayudar a mantener temperaturas interiores más estables. El mismo principio se aplica a las aberturas: soluciones como el DVH (doble vidriado hermético) reducen el intercambio térmico respecto de un vidrio simple y contribuyen al confort de los espacios.
La orientación y el aprovechamiento de la luz natural completan esta lógica. Diseñar ambientes luminosos durante buena parte del día permite reducir la dependencia de iluminación artificial y, al mismo tiempo, mejora la experiencia cotidiana dentro de la vivienda.
La sustentabilidad también define la estética
La incorporación de criterios ambientales no significa renunciar al diseño. Por el contrario, cada vez más proyectos utilizan esas decisiones como parte de su identidad arquitectónica.
Aberturas amplias que buscan iluminación y visuales, expansiones que vinculan interiores y exteriores, y espacios verdes integrados al conjunto permiten que las decisiones funcionales también tengan una expresión estética.
En ese contexto, cobra relevancia además la utilización eficiente de los recursos y la elección consciente de materiales. Priorizar soluciones adecuadas al lugar donde se construye, reducir traslados cuando es posible y elegir componentes por su durabilidad son decisiones que permiten pensar la sustentabilidad a lo largo de toda la vida útil del edificio.
Tres claves de un diseño más sustentable
Mirar la envolvente. Una vivienda eficiente necesita controlar el intercambio de temperatura con el exterior. Muros, cubiertas y aberturas deben pensarse como un sistema y no como elementos independientes.
Aprovechar las condiciones naturales. La iluminación, la ventilación y la orientación pueden convertirse en recursos del proyecto antes de recurrir a soluciones mecánicas.
Pensar a largo plazo. La sustentabilidad también está relacionada con la durabilidad. Materiales y sistemas que requieren menos intervenciones o permiten un uso eficiente durante años pueden reducir el impacto de una construcción durante su ciclo de vida.
Flats del Parque, eficiencia integrada a la vivienda
Esta mirada forma parte de la propuesta de Flats del Parque, el desarrollo de Edisur en Manantiales II. El proyecto está compuesto por edificios de baja altura organizados alrededor de un gran espacio verde central, con una arquitectura que busca vincular las viviendas con el paisaje y las vistas hacia las sierras.
Sus departamentos incorporan grandes aberturas de piso a techo, pensadas para favorecer el ingreso de luz natural y la ventilación cruzada. Además, cuentan con DVH y soluciones de aislación térmica, dos recursos que contribuyen a reducir la transferencia de temperatura y mejorar la eficiencia energética.
El diseño exterior también forma parte de la experiencia residencial. El espacio verde central, los sectores comunes y la escala de los edificios buscan generar una relación más próxima entre arquitectura y naturaleza.
Flats del Parque ofrece departamentos de 3 dormitorios aptos crédito hipotecario.
Torre Verante, sustentabilidad en plena Nueva Córdoba
La misma búsqueda adquiere otra expresión en Torre Verante, el proyecto de Edisur ubicado en Obispo Oro 466, en Nueva Córdoba. En este caso, el desafío es incorporar criterios de eficiencia en un contexto urbano consolidado y de alta densidad.

El edificio fue concebido bajo parámetros de construcción sustentable y cuenta con certificación EDGE, un estándar internacional que evalúa mejoras vinculadas con el consumo de energía, agua y energía incorporada en los materiales.
Su arquitectura incorpora balcones, carpinterías de aluminio y barandas de vidrio laminado, elementos que acompañan una propuesta contemporánea y buscan potenciar la relación de las unidades con el exterior.