23/05/2012 La Ciudad

El matrimonio entre el golf y el desarrollo inmobiliario

El golf ha dejado de ser una moda pasajera para convertirse en muchos casos en un estilo de vida. El boom que vive Sudamérica, Argentina y Córdoba está íntimamente ligado al desarrollo inmobiliario residencial.

El golf es una realidad con cada vez más presencia en Sudamérica, donde se contabilizan actualmente 588 campos para la práctica de este deporte. Si bien el 47% de las canchas de golf en el continente responde al paradigma dominante que sigue siendo el de los clubes de golf tradicional, el dato a destacar es que un 23% de ellos son parte de un complejo residencial, según indica un informe del grupo Golf Business Partners . El resto se divide entre complejos hoteleros (17%) y canchas abiertas-públicas (13%). 

Este panorama refleja la potencialidad de expansión de estos complejos residenciales asociados a una concepción más masiva del deporte, que ya no es sólo exclusividad de familias elitistas. A su vez, este cambio paradigmático en la industria abre nuevas posibilidades de crecimiento transformando al golf en un vehículo para crear y elevar el valor de los desarrollos inmobiliarios.

El atractivo para incorporar el golf en los proyectos urbanísticos se nutre de las tasas de penetración de este deporte. En un continente con 357 millones de habitantes, se calcula que 5 de cada 10 mil personas en promedio juegan al golf habitualmente, lo que llevaría a un total cercano a los 180 mil golfistas en la región.

 

Fuerte presencia del golf en Argentina

La realidad argentina en relación al golf muestra datos más que interesantes: nuestro país concentra la mitad de los campos del continente sudamericano, contabilizándose unas 294 canchas de golf. Argentina es un país con una larga tradición golfista ya que el juego fue introducido por inmigrantes europeos a fines del siglo XIX y desde entonces se ha consolidado progresivamente.

Sin embargo, no fue sino hasta las últimas dos décadas que el deporte experimentó un gran crecimiento, generando un boom en la industria del golf nacional. En 10 años el país ha logrado duplicar su número de golfistas, llegando a los 58.000 jugadores registrados, aunque se estima que el número total de jugadores podría estar por encima de los 130 mil.

A su vez, el índice de penetración del deporte es muy superior al resto de los países sudamericanos: 32 personas cada 10 mil juegan al golf, ubicándose así más cerca al nivel que presentan los países europeos.

La expansión de este fenómeno se debe principalmente a los siguientes factores:

  • La presencia de una clase media/alta más numerosa con poder adquisitivo para destinar al ocio.
  • El posicionamiento de íconos profesionales de gran prestigio internacional.
  • La incorporación de campos de golf en los predios de los complejos hoteleros más lujosos.
  • El flamante vínculo entre el golf y el desarrollo inmobiliario residencial.

 

Córdoba tierra de Golf

La Asociación Argentina de Golf tiene registrados 40 campos de golf en la provincia de Córdoba, lo que la convierte en la provincia con mayor número de campos en el interior del país,  aún cuando el deporte consiguió expandirse también hacia otras provincias como Santa Fe, que cuenta con 30 canchas, o Entre Ríos con 13 campos.

Esta primavera que vive el deporte en Córdoba y en el resto del país, se tornó más masiva y accesible gracias en parte al desarrollo de countries y barrios cerrados, emprendimientos que, haciéndose eco de una demanda del mercado inmobiliario, incorporan canchas de golf en sus terrenos. 

De la totalidad de campos de golf que existen en la provincia de Córdoba, un 35% forma parte de proyectos inmobiliarios residenciales. En la actualidad, hay más de una decena de lo que se puede llamar golf planned communities en la provincia. Si bien su extensión no refleja la gigantesca magnitud de sus pares en Buenos Aires, no dejan de ser emprendimientos de considerable magnitud donde habitan varios miles de personas.

 

 

¿Cómo se explica este vínculo entre el golf y el desarrollo inmobiliario?

Según Gregory Cory del Urban Land Institute, la experiencia del mercado demuestra que los campos de golf incorporan valor agregado a un desarrollo inmobiliario. Dicha afirmación es verificable al menos en términos de precios:  es tan fuerte el atractivo de este tipo de urbanizaciones que los lotes que más cotizan son los que se ubican contiguos al campo de golf, con un diferencial en su precio de entre 30% y 40% respecto a los que quedan alejados del mismo.

La práctica de este deporte, que según explica Richard Moss en su libro Golf and the American Country Club germinó en los Estados Unidos a través del célebre Country Club, en referencia a predios deportivos establecidos alrededor de casonas de principios de silgo XX que sirvieron y todavía sirven de epicentro recreativo y social a las familias más tradicionales, fue popularizándose con el tiempo. Quizás, el fenómeno que más contribuyó a esta transformación cultural fue la rápida urbanización en la periferia de las ciudades. Gracias a ello, el golf club dejó de ser un atractivo ocasional y exclusivo para aquellas familias que poseían una casa de campo y pasó a ser parte de una serie de nuevos proyectos suburbanos con residentes permanentes.   

El paradigma del golf “tradicional” – ser propietario de una vivienda en un barrio común y practicar el juego en algún club cercano - que todavía domina la escena en gran medida, fue complementado por otro más moderno que propone al campo de golf dentro de mega-desarrollos urbanos en las afueras de las ciudades: las master planned communities. De acuerdo con Gregory Cory, al incluir los flamantes golf country clubs dentro de su oferta de amenities, estos desarrollos dan lugar a otra tipología urbana Premium: las golf planned communities.

Estos emprendimientos residenciales se han convertido en verdaderos dinamizadores, promoviendo la propagación del deporte no sólo para aquellas personas que habitan puertas adentro de estas urbanizaciones, sino también expandiéndose fuera de sus propios límites.

 

Urbanizaciones con campos de golf en la provincia de Córdoba
En base al padrón de clubes de golf que publica la Federación de Golf de Córdoba, existen 14 urbanizaciones con campos de golf:
 
Córdoba - Zona Sur: Jockey Club Córdoba (18 hoyos); Cañuelas Country Golf (9) y La Cascada (9).
 
Córdoba - Zona Norte: Las Delicias (18 hoyos) y Lomas de la Carolina (9).
 
Carlos Paz y Autopista a Córdoba: Country Golf Carlos Paz (18 hoyos) y Valle del Golf (18).
 
Villa Allende: Catalina Golf (9 hoyos).
 
Alta Gracia: Potrerillo de Larreta (18 hoyos).
 
Río Cuarto: San Esteban Country (18 hoyos).
 
Marcos Juárez: San Martín Golf Club (9 hoyos).
 
Río Tercero: Barrancas Country & Golf Resort (9 hoyos).
 
Oncativo: La Merced Golf & Country Club (Par 3).
 
Villa General Belgrano: Champaquí Country & Golf (9 hoyos).